Esta tendencia abarca actualmente a más del 65% de la población activa, y va desde pequeñas acciones hasta las del tipo complejas.

El término “procrastinar” es la postergación o posposición. Es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

A continuación, Daniel Colombo recomienda una serie de pasos para superar este hábito que resulta negativo en el corto, mediano y largo plazo.

– Regla de un minuto (o dos): David Allen, un experto en organización del tiempo, recomienda que si estás planificando acciones en tus pendientes o decisiones, si te lleva menos de un minuto o dos, hazlo en el momento: no lo dejes para después.

– Empieza por metas pequeñas: Busca algo sencillo y hazlo en el momento. Durante todo un mes corrido aumenta poco a poco el nivel de complejidad en tareas que solías postergar. Estarás entrenando tu inconsciente para responder de inmediato a esas cosas que postergabas.

– No lo pienses: A veces pensar demasiado es lo que vuelve en tu contra la voluntad. Toma acción de inmediato.

– Establece rutinas: Las tareas repetitivas pueden completarse con un mínimo de esfuerzo. Si, en cambio, inviertes una gran energía en quejarte y postergarlas, se trasforma en un boomerang que vendrá en contra de ti.

– Divide en tareas menores las decisiones complejas: Si quieres preparar una tesis para tu carrera, en vez de hacerlo días antes del plazo final, divide el proceso en tantas partes pequeñas donde debas tomar decisiones (elecciones conscientes) como te sea posible.

– Pon un porcentaje de avance: Inicia cada tarea, por pequeña que sea: el primer paso ya es un cincuenta por ciento de tu esfuerzo. Luego, añade los porcentajes adicionales. Enfócate en todo lo que conquistaste y no en el tramo que te falta.

– Experimenta en casa: Busca un sector que necesite ser ordenado. Empieza con un pequeño espacio y avanza al siguiente: te aseguro que sentirás tal satisfacción que casi no podrás reconocerte.

Si abandonas, retoma. Date espacios para las recaídas. Es posible que empieces, lo dejes, y quieras retomarlo más adelante. Lo importante es que lo hagas una y otra vez.

– Haz listas y marca tus logros: Por pequeños que sean, es muy estimulante ver el avance. No hace falta mucho detalle: sólo una referencia breve para saber que lo has hecho.

– Descansa lo suficiente, pero no te engañes: Bajo la excusa del agotamiento físico muchas personas esconden su procastinación. Recuerda que los mejores resultados se obtienen sólo haciendo las cosas.

– Comparte tus logros: Ayudar a otros y pedirles asistencia para que te estimulen es muy bueno no sólo en el ámbito del trabajo sino también en la familia y otros ámbitos sociales.

– Pon un toque de diversión: Puedes colocar buena música durante todo el tiempo en que necesites estar en acción. Mientras escribo este artículo está sonando una canción del momento, que hace que mi creatividad este más estimulada.

– Cuida tu lenguaje: Coloca en tu mente palabras positivas, de apoyo y que te den la energía suficiente para dejar de postergar las cosas.

– Evita las distracciones y pon todo en un sistema: Implementa algo sencillo que funcione para ti, y que te permita tener una pantalla actualizada del estado actual de cada acción que vas tomando. Puedes llevar una agenda y respetarla.

Finalmente, si te vas de la senda, vuelve a hacer foco una y otra vez. Reduce las conversaciones a tu alrededor. Así lograrás entrenarte en una de las mayores destrezas de los seres humanos: tomar…

Fuente: PuntoBiz
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